Cómo convertir un avión con motor de gasolina a motor eléctrico

Las consideraciones ambientales que hoy en día están presentes en varios aspectos de la vida cotidiana también han llegado al aeromodelismo. Los tradicionales motores de gasolina suelen ser ruidosos, lo que le ha traído problemas a varios clubes que están localizado en zonas residenciales en las que existen restricciones por el ruido. Por otra parte, aunque no poseen un volumen muy alto, las emisiones de gases de estos modelos también son un aspecto a considerar.

La respuesta obvia para cumplir con las regulaciones ambientales y no perjudicar al planeta es realizar la conversión del motor de gasolina de nuestros modelos a uno eléctrico, pero a los aficionados más veteranos esto no deja de causarles ciertas dudas. La razón es que los primeros motores eléctricos se recalentaban y no ofrecían mucha autonomía de vuelo.

La batería de litio y los nuevos motores

Las cosas son diferentes ahora gracias a las modernas baterías de litio, que ofrecen una autonomía de vuelo de aproximadamente 20 minutos. Su potencia, por otra parte, permite que incluso los modelos más grandes puedan elevarse en el aire sin mayores inconvenientes.

Los nuevos motores también contribuyen con la eficiencia, pues sus piezas internas no se tocan una con otra, lo que equivale a menos recalentamiento. La mayor eficiencia de esta clase de motores permite, además, que las baterías duren mucho más.

De caballos de fuerza a vatios

Aquellos que hayan volado modelos a gasolina están sin duda familiarizados con la medida de potencia en caballos de fuerza, pero en el mundo eléctrico esta no es la medida adecuada. La energía eléctrica se mide en vatios, pero la conversión entre ambas unidades es sencilla: un caballo de fuerza equivale aproximadamente a 746 vatios.

En el momento de llegar a la tienda a comprar el motor es importante tener presente la siguiente ecuación: 1 vatio = Voltios x Amperios. De esta manera podremos saber cuál es la batería que más nos conviene, teniendo en cuenta que lo usual es que la potencia que requeriremos estará entre los 30 y los 150 vatios, lo que dependerá del tamaño del modelo y de la complejidad de las acrobacias que realicemos con él.

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